El Puerto de Chancay se perfila como uno de los proyectos más importantes para la infraestructura portuaria del Perú en el siglo XXI. Ubicado estratégicamente al norte de Lima, este megapuerto promete transformar la logística nacional, abrir nuevas rutas comerciales hacia Asia y descentralizar las operaciones marítimas que actualmente se concentran en el Puerto del Callao. Sin embargo, el avance de esta gran obra también implica nuevos retos regulatorios. Uno de los más relevantes es la necesidad de establecer una regulación tarifaria justa y transparente. En ese sentido, en semanas recientes, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) emitió un informe técnico clave en el que se concluye que no existen condiciones de competencia entre el Puerto de Chancay y el terminal del Callao. Esta decisión es fundamental porque habilita al Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) a iniciar el proceso de regulación de tarifas para el nuevo megapuerto. Se trata de un paso decisivo para evitar prácticas abusivas de precios y garantizar condiciones equitativas para los usuarios del sistema portuario. La regulación de tarifas portuarias tiene como principal objetivo proteger a los importadores, exportadores y operadores logísticos frente a la posición de dominio natural que podría tener el Puerto de Chancay, dada su exclusividad en el norte del país y su escala de inversión. A través de este mecanismo, Ositrán podrá establecer techos tarifarios, niveles de servicio y mecanismos de transparencia que permitan un funcionamiento eficiente del mercado. Si bien actualmente el Puerto de Chancay no compite directamente con otros terminales como el del Callao, su proyección de crecimiento es tal que en los próximos años podría captar un volumen importante del tráfico marítimo internacional que hoy se concentra en otros puertos. Por ello, aunque hoy no exista una “competencia efectiva”, es fundamental anticiparse a posibles escenarios de concentración y garantizar desde el inicio un entorno regulado. El Puerto de Chancay es también una gran apuesta de inversión extranjera. Su desarrollo está liderado por la empresa china Cosco Shipping Ports, que posee el 60% del proyecto, en alianza con la minera peruana Volcan, que conserva el 40%. La inversión estimada supera los 3.600 millones de dólares e incluye obras de gran complejidad técnica, como un túnel logístico subterráneo de más de 1.800 metros que conectará la zona operativa con el área logística en la Panamericana Norte. Esta obra reducirá considerablemente el tránsito de camiones por la ciudad y mejorará la eficiencia en el traslado de mercancías. A nivel operativo, el Puerto de Chancay tendrá capacidad para recibir buques de gran calado, posicionándolo como un hub portuario en el Pacífico. Este nivel de infraestructura lo convierte en una alternativa real para atraer comercio exterior desde países vecinos, lo cual potenciará aún más su impacto económico. En este contexto, la regulación tarifaria no debe verse como un freno, sino como una herramienta clave para garantizar que el crecimiento del Puerto de Chancay se dé bajo reglas claras y justas. Los lineamientos que establecerá Ositrán permitirán no solo proteger a los usuarios finales, sino también generar confianza en los mercados internacionales sobre el manejo transparente del sistema portuario peruano. En resumen, el proceso de regulación de tarifas en el Puerto de Chancay es un paso esencial para consolidar su desarrollo sostenible y su rol como catalizador del comercio exterior en el Perú. La supervisión adecuada, junto con la infraestructura de primer nivel, permitirá que este puerto no solo sea eficiente, sino también equitativo en sus condiciones de operación. A medida que avancen las obras y se definan las reglas del juego, será crucial mantener un diálogo constante entre las autoridades, los inversionistas y los usuarios para asegurar que el Puerto de Chancay se convierta en un verdadero motor de desarrollo nacional.