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Récord histórico y nuevas reglas: El mango peruano se blinda con estándares globales

El sector agroindustrial peruano ha dado un paso decisivo hacia la consolidación de su excelencia operativa con la reciente ratificación de un nuevo marco normativo técnico destinado a regular la producción y comercialización del mango fresco. Esta disposición, impulsada por la entidad nacional responsable de la infraestructura de la calidad, establece los parámetros fundamentales que debe cumplir este fruto para asegurar su idoneidad en los mercados, tanto nacionales como extranjeros.

La nueva directriz técnica, identificada como la norma para requisitos del mango fresco de la edición 2025, nace bajo el amparo de la administración pública central vinculada al sector producción. El propósito medular de las autoridades es dotar a los productores y exportadores de una herramienta técnica que potencie la competitividad de la fruta, permitiendo que la oferta exportable del país no solo se mantenga, sino que se expanda con mayor fuerza en el escenario global.

Este estándar es de cumplimiento específico para las variedades comerciales de la especie Mangifera indica L., un miembro destacado de la familia de las Anacardiáceas. Es importante precisar que el alcance de esta normativa se limita exclusivamente al producto destinado al consumo en estado fresco; por lo tanto, se excluyen de estas exigencias aquellos ejemplares que tengan como fin último el procesamiento industrial o la transformación en subproductos.

Desde la perspectiva de los entes reguladores, se han definido criterios mínimos de calidad que son transversales a todas las categorías y variedades comerciales. La premisa básica es que el mango debe presentarse al consumidor libre de cualquier patología, enfermedad o imperfección grave que pudiese desmerecer su apariencia estética, su valor comercial o, lo que es más importante, su seguridad para el consumo humano.

El contexto en el que se aprueba esta normativa es particularmente alentador. Según los registros de los gremios de productores y exportadores, la temporada de envíos correspondiente al periodo 2024–2025 marcó un precedente sin igual en la historia agraria del país, superando las 286,000 toneladas métricas exportadas. Este volumen masivo logró penetrar en 38 mercados internacionales, reafirmando el liderazgo del territorio nacional en la despensa global de frutas tropicales.

En cuanto a la distribución geográfica de estas exportaciones, las estadísticas sectoriales revelan una concentración estratégica. El mercado norteamericano se posiciona como el principal aliado comercial, absorbiendo el 40% del volumen total. Le siguen en importancia los Países Bajos con un 31%, España con un 6% y Canadá con un 5%. Esta diversidad de destinos subraya la necesidad de contar con estándares de calidad uniformes que satisfagan las variadas y exigentes regulaciones de cada nación receptora.

Para que un mango sea considerado apto bajo esta nueva reglamentación, debe cumplir con una serie de atributos físicos y sanitarios rigurosos:

  1. Integridad física: Los frutos deben estar completamente enteros, sin grietas o lesiones que comprometan su estructura.
  2. Sanidad absoluta: Se descarta cualquier unidad que presente signos de descomposición o deterioro que afecte su aptitud alimentaria.
  3. Neutralidad organoléptica: La fruta debe estar exenta de cualquier aroma o gusto que no sea propio de su naturaleza.
  4. Limpieza y pureza: Es imperativo que el producto esté libre de agentes externos como residuos químicos, polvo o tierra. Asimismo, debe garantizarse la ausencia total de daños provocados por plagas, con especial énfasis en la vigilancia contra la mosca de la fruta y diversos tipos de ácaros.
  5. Estética y turgencia: La superficie del fruto debe conservar un brillo natural y no presentar evidencias de deshidratación o marchitamiento.
  6. Resiliencia térmica: El mango debe estar libre de alteraciones causadas por exposiciones inapropiadas a temperaturas extremas, ya sean heladas o calor excesivo, que degraden su textura o sabor.
  7. Embalaje técnico: Los envases utilizados deben cumplir con requisitos específicos de ventilación, higiene y resistencia mecánica para proteger la fruta durante el transporte de larga distancia.

A través de la implementación de estas normas, el organismo nacional de calidad busca instaurar una cultura de mejora continua en el agro nacional. Al alinear los procesos productivos con las demandas de sostenibilidad y eficiencia que exige el comercio moderno, el Estado no solo protege al consumidor, sino que asegura el sustento de miles de familias vinculadas a la cadena del mango, garantizando que el prestigio del producto nacional siga creciendo en las vitrinas más importantes del mundo.

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