Un panel de expertos nacionales e internacionales, convocados en el marco del conversatorio «Comercio Exterior y Logística en el Perú» organizado por la Universidad Católica Sedes Sapientiae (UCSS), llegó a la conclusión unánime de que Perú se encuentra en una coyuntura estratégica única para consolidar su posición como el principal hub logístico y comercial de la cuenca del Pacífico. Este consenso resalta la privilegiada ubicación geoestratégica del país y su notable potencial exportador como pilares fundamentales para este ambicioso reposicionamiento global.
El evento, que formó parte de las actividades destacadas de la Facultad de Ciencias Económicas y Comerciales de la UCSS y que congregó a especialistas de Italia, España, Argentina y Perú, incluyendo a exministros, líderes gremiales de Adex, la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) y Comex Perú, y académicos, sirvió como plataforma para analizar tanto las ventajas del país como los significativos desafíos que aún deben superarse.
El investigador William Muñoz, de la UCSS, enfatizó que la posición geoestratégica del Perú es inmejorable para capitalizar el dinamismo del comercio global. Según Muñoz, para lograr un verdadero reposicionamiento en la cadena de valor internacional, es imperativo que el país acelere drásticamente las inversiones en infraestructura, mejore la calidad de la gobernanza logística y haga una apuesta decidida por la innovación y la incorporación de mayor valor agregado en sus productos de exportación.
Desde una perspectiva global, Riccardo Spinelli, de la Universidad de Génova, corroboró la existencia de esta ventana estratégica. Señaló que la Unión Europea está activamente buscando diversificar sus fuentes de suministro en respuesta a las crecientes tensiones comerciales y la intensificación de la competencia a nivel mundial. Este escenario, explicó Spinelli, crea una oportunidad de oro para América Latina, y particularmente para Perú, que posee ventajas competitivas en nichos de alto crecimiento como los alimentos saludables, las energías limpias y los productos que incorporan una marcada identidad cultural.
A pesar del optimismo por la posición del país, los expertos fueron categóricos al señalar los importantes obstáculos logísticos que limitan la competitividad peruana. Daniel Bazán, representante de Comex Perú, lanzó una seria advertencia sobre el estado de la infraestructura, indicando que el sistema logístico, especialmente en el Callao, opera ya al límite de su capacidad. Bazán urgió al Gobierno a completar de manera prioritaria los corredores logísticos cruciales, a mejorar los accesos a los puertos y a impulsar proyectos de integración física con la región amazónica para optimizar el flujo comercial.
La preocupación por los costos logísticos fue otro tema central. Richard Zamora, especialista en supply chain, destacó que los costos asociados a la logística en Perú son desproporcionadamente altos, alcanzando hasta el 32% del valor total del producto. Esta cifra, superior a la de competidores directos como Chile y México, impone una carga insostenible, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), que ven mermada su capacidad de competir internacionalmente. Zamora atribuyó esta situación a una combinación de infraestructura insuficiente, burocracia excesiva (exceso de trámites) y un bajo nivel de digitalización en los procesos de la cadena de suministro.
La visión de futuro para Perú no se limita a ser un mero punto de tránsito, sino un centro de producción y servicios. Román Miu, vicepresidente de la SNI, sostuvo que la nación tiene el potencial de transformarse en un centro de manufactura y servicios de alta gama para el Pacífico. Para que esto se concrete, es vital una coordinación estratégica entre el desarrollo del mega-puerto de Chancay y la creación de zonas económicas especiales, el mejoramiento de la infraestructura vial de soporte y el fomento de sólidos encadenamientos productivos a nivel nacional. Miu proyectó que atraer industrias de base tecnológica y aumentar el contenido local en las exportaciones podría ser un motor para la generación de miles de puestos de trabajo de calidad.
En línea con la necesidad de sofisticación, Diego Llosa, exviceministro de Comercio Exterior, recordó que, a pesar de contar con más de 20 acuerdos comerciales que abarcan más de 50 países y registrar exportaciones por un valor de 74,000 millones de dólares en 2024, la canasta exportadora peruana muestra una peligrosa dependencia de pocos productos y mercados. Llosa enfatizó la necesidad urgente de dar un salto cualitativo hacia productos de mayor valor agregado y de fortalecer sectores clave como la agroindustria, la pesca, el textil y los servicios digitales, asegurando así una mayor resiliencia y diversificación económica.
En síntesis, el consenso internacional es claro: Perú tiene la geografía y el potencial para ser el hub logístico del Pacífico. Sin embargo, la ventana estratégica requiere de una acción inmediata y coordinada para solventar las brechas de infraestructura y reducir los costos operativos, permitiendo así que el país capitalice sus ventajas y consolide su rol como un proveedor de bienes y servicios de alto valor en el panorama comercial mundial.