La Política Nacional Multisectorial de Comercio Exterior al 2040 representa un hito estratégico para el Perú, consolidándose como la directriz fundamental que orientará el crecimiento económico del país durante las próximas dos décadas. Este ambicioso plan, formalizado mediante Decreto Supremo, tiene como propósitos centrales el impulso sostenido de las exportaciones, la diversificación de la canasta productiva nacional y la creación de un entorno de mayores oportunidades para el empresariado peruano. La ministra de Comercio Exterior y Turismo, Teresa Mera, ha subrayado que esta política no es un esfuerzo aislado, sino una estructura técnica robusta compuesta por 5 objetivos prioritarios, 22 lineamientos estratégicos y 40 servicios específicos diseñados para optimizar la intervención del Estado en el sector. Estas acciones se enfocan primordialmente en maximizar el aprovechamiento de los acuerdos comerciales internacionales, mejorar la eficiencia de la infraestructura logística y simplificar los procesos de facilitación del comercio, asegurando que la oferta exportadora de bienes y servicios no solo sea competitiva en volumen, sino también en innovación y valor agregado.
El impacto proyectado de esta política hacia el año 2040 es de una magnitud sin precedentes para la economía peruana, ya que se espera que el país alcance exportaciones totales de bienes y servicios por un valor acumulado de 140,000 millones de dólares. Este crecimiento sustancial busca elevar significativamente el peso del Perú en el comercio mundial, apoyándose en una transformación de la matriz productiva. Un pilar esencial de esta visión es el incremento de las exportaciones de productos con valor agregado, las cuales se estima que superarán los 44,000 millones de dólares. De igual manera, el sector de servicios no tradicionales experimentará una expansión notable, con metas que superan los 3,300 millones de dólares. Un aspecto socialmente relevante de este plan es la integración de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en el flujo del comercio internacional, proyectando que este segmento logre realizar exportaciones por más de 6,000 millones de dólares, lo que garantizaría una distribución más equitativa de la riqueza generada por el comercio exterior.
La política promueve un modelo de desarrollo económico descentralizado, impulsando cadenas exportadoras regionales que pretenden dinamizar las economías locales y fomentar la creación de empleos dignos y de alta calidad en todo el territorio nacional. Dentro de este esquema, las Zonas Económicas Especiales juegan un rol determinante, ya que su reglamento recientemente actualizado las posiciona como centros estratégicos para la generación de tecnología, el fomento del empleo calificado y la producción industrial avanzada. La titular del MINCETUR recordó que este proceso es el resultado de una visión de largo plazo que se ha mantenido constante desde la creación del Plan Estratégico Nacional Exportador en el año 2003, y que ahora se renueva con una mirada prospectiva hacia el 2040 para consolidar los éxitos de las últimas dos décadas.
En el ámbito de las relaciones internacionales, el Perú continuará con su activa agenda de apertura comercial, buscando la firma de nuevos tratados con socios estratégicos y la optimización de los convenios ya existentes para asegurar que las empresas nacionales tengan acceso a mercados cada vez más diversos. La implementación de esta política será un proceso estrictamente articulado entre las entidades gubernamentales y el sector privado, bajo el seguimiento y la evaluación continua del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN). Este esfuerzo conjunto no solo busca un crecimiento económico inclusivo y sostenible, sino que aspira a consolidar al Perú como una de las potencias económicas más dinámicas y resilientes de América Latina. Con la aprobación de este marco rector, el MINCETUR se encargará de difundir sus alcances a nivel nacional, garantizando que todos los actores económicos participen activamente en el logro de los objetivos nacionales.