En 2025, las exportaciones de anguila congelada alcanzaron un valor de 11,7 millones de dólares, confirmando la importancia de este producto dentro de la oferta pesquera del Perú. Los principales destinos de este recurso fueron mercados asiáticos altamente exigentes, entre ellos Corea del Sur, Japón y Vietnam, donde existe una importante demanda por productos hidrobiológicos de alta calidad.
La anguila peruana, que se extrae principalmente en las zonas costeras de Piura y Tumbes, ha logrado un reconocimiento significativo al obtener la certificación del sello Marine Stewardship Council (MSC). Este distintivo es un estándar de alcance internacional que garantiza que la pesca se realiza bajo principios de sostenibilidad, asegurando la conservación del recurso y el mantenimiento de los ecosistemas marinos. La obtención de esta certificación representa un avance importante para la industria pesquera nacional, ya que respalda el cumplimiento de prácticas responsables en toda la cadena productiva.
El proceso para conseguir esta certificación fue liderado por diversas organizaciones vinculadas al sector pesquero. Entre ellas se encuentran asociaciones de productores, organismos técnicos especializados en sostenibilidad, entidades científicas del Estado y autoridades gubernamentales encargadas de la regulación del sector. Asimismo, participaron empresas privadas dedicadas a la extracción, procesamiento y comercialización de recursos hidrobiológicos, cuyo rol fue fundamental para implementar mejoras operativas y cumplir con los estándares requeridos. Estas compañías, pertenecientes tanto a capital nacional como internacional, operan de manera integrada en las distintas fases de la actividad pesquera.
En términos productivos, el Perú registra aproximadamente 5.000 toneladas de desembarque de anguila al año. Este volumen es capturado mediante técnicas selectivas, utilizando trampas especialmente diseñadas para minimizar el impacto sobre otras especies y el ecosistema marino. La actividad se desarrolla con una flota relativamente pequeña, compuesta por alrededor de 16 embarcaciones, lo que también contribuye a un manejo más controlado del recurso.
Además de su relevancia económica, esta cadena productiva genera un impacto social considerable. Se estima que alrededor de 550 personas dependen directa e indirectamente de esta actividad, lo que incluye pescadores, trabajadores de plantas de procesamiento, personal logístico y otros actores vinculados a la cadena de valor. Esto convierte a la pesca de anguila en una fuente importante de empleo en las regiones del norte del país.
En el periodo comprendido entre 2023 y 2025, las exportaciones de anguila sumaron aproximadamente 2.000 toneladas, con un valor promedio anual cercano a los 12 millones de dólares. Estas cifras reflejan una estabilidad en la demanda internacional y un posicionamiento progresivo del producto peruano en mercados especializados. Particularmente, el resultado del último año, con exportaciones por 11,7 millones de dólares, confirma la relevancia del sector en el portafolio exportador.
Los mercados asiáticos continúan liderando la demanda debido a su tradición gastronómica y elevada preferencia por este tipo de productos. Países como Corea del Sur, Japón y Vietnam valoran no solo la calidad del producto, sino también la trazabilidad y las garantías de sostenibilidad que lo acompañan. En este contexto, la certificación MSC se convierte en una ventaja competitiva clave, ya que facilita el acceso a compradores que priorizan estándares ambientales y prácticas responsables.
Desde el punto de vista estratégico, este logro permite proyectar una imagen positiva del Perú como proveedor confiable de productos pesqueros sostenibles. La certificación abre nuevas oportunidades de negociación y mejora el posicionamiento en mercados donde los consumidores y empresas exigen cada vez mayor transparencia en la gestión de los recursos naturales. Asimismo, fortalece la reputación del país en el ámbito internacional, alineándose con tendencias globales orientadas hacia la sostenibilidad.
En resumen, la consolidación de la anguila peruana en el mercado internacional, respaldada por certificaciones reconocidas y el compromiso conjunto de actores públicos y privados, evidencia el potencial del sector pesquero para generar valor económico, promover el empleo y contribuir a la conservación de los recursos marinos.