Conflicto, en el transporte marítimo de contenedores enfrenta una etapa de ajustes y tensiones que marcarán el rumbo de los próximos años. De acuerdo con el reporte Container Shipping Market Overview & Outlook de BIMCO, se anticipa un leve debilitamiento en el equilibrio entre oferta y demanda durante 2025 y 2026. Esta situación se produce a pesar de que la demanda proyectada de buques ha sido revisada al alza, debido a que ya no se contempla un retorno inminente a las rutas tradicionales, como las que cruzan el Mar Rojo y el Canal de Suez. La continuidad de las tensiones en Medio Oriente, especialmente el conflicto entre Israel e Irán y los ataques de los hutíes, ha impedido una normalización de estas rutas, lo que mantiene las distancias de navegación más largas y, por ende, una mayor demanda de capacidad de carga. El informe destaca que, si eventualmente se lograra estabilizar la región y se volviera a usar las rutas más cortas, la demanda de buques podría caer hasta un 10%. Esto demuestra lo dependiente que se ha vuelto el mercado de factores geopolíticos y cómo estos influyen directamente en las decisiones logísticas globales. A ello se suma la incertidumbre que generan las políticas comerciales de Estados Unidos, donde el endurecimiento de medidas y la imposición de aranceles elevan la volatilidad del comercio internacional. Aunque el crecimiento del volumen de carga para 2025 se ha mantenido, la proyección para 2026 fue reducida en 0,5 puntos porcentuales, debido principalmente a un esperado debilitamiento del comercio con Estados Unidos y América del Norte. En contraste, el comercio global mostró un buen desempeño durante el primer cuatrimestre de 2025, con un crecimiento interanual del 5,1%, lo que sugiere una tendencia optimista para el resto del año. No obstante, se prevé una significativa contracción en las importaciones estadounidenses durante el segundo semestre, motivada por varios factores: el aumento de aranceles sobre productos chinos, que podrían llegar hasta el 55%, el restablecimiento de tarifas recíprocas con otros países, y el agotamiento de inventarios acumulados por los importadores, quienes adelantaron compras en el primer semestre para evitar los efectos de las nuevas políticas. Por otro lado, se han elevado las proyecciones de crecimiento hacia Europa y el Mediterráneo, apoyadas en datos positivos y señales de recuperación económica dentro de la Unión Europea. Regiones como África Subsahariana, América del Sur y Central, y Asia del Sur y Occidental también han registrado un buen comportamiento en sus importaciones. Sin embargo, estas zonas siguen siendo consideradas vulnerables a impactos externos, razón por la cual las proyecciones de crecimiento no se han ajustado al alza. Las tarifas spot de flete desde Shanghái se incrementaron un 65% desde mediados de marzo, impulsadas por la anticipación de importaciones estadounidenses antes de los nuevos aranceles. Pese a esto, ya en junio comenzaron a mostrar señales de descenso, debido a la incorporación de más capacidad en el mercado. Por su parte, las tarifas promedio según el Índice de Carga Contenerizada de China (CCFI) han tenido un incremento moderado del 8% y se mantienen por debajo del promedio anual de 2024. Las tarifas de fletamento por tiempo siguen aumentando, impulsadas por la necesidad de más capacidad, lo que ha mantenido los plazos de entrega en un promedio de 1,5 años. Este incremento también ha sostenido los precios de los buques de segunda mano, que en el caso de los de cinco años han subido un 3% desde enero. En contraste, los precios de buques nuevos han bajado un 2%, mientras que el valor de desguace de embarcaciones ha caído un 4%, presionado por los bajos precios del acero crudo. Para lo que resta de 2025 y en 2026 se espera una baja en las tarifas spot, a medida que la oferta supere la demanda. Sin embargo, las tarifas de fletamento se mantendrán altas temporalmente debido a contratos a largo plazo. Esto podría sostener el valor de los buques de segunda mano, mientras que los precios de nuevas construcciones seguirán cayendo levemente, salvo que un aumento en pedidos de otros sectores cambie el panorama actual.