Las exportaciones de Perú hacia República Dominicana mantuvieron una evolución favorable durante la primera mitad de 2026. Entre enero y junio, los envíos alcanzaron un valor de US$76 millones 663 mil, cifra que representó un crecimiento del 3,1 % frente a los US$74 millones 349 mil registrados en el mismo periodo del año anterior.
Este resultado demuestra el potencial del mercado dominicano para los productos peruanos y abre nuevas oportunidades para que empresas de distintos sectores amplíen su presencia comercial en el Caribe. El avance estuvo sostenido principalmente por los bienes no tradicionales, que concentraron el 90,6 % de las ventas realizadas hacia ese destino.
Los despachos de productos no tradicionales sumaron US$69 millones 446 mil durante el primer semestre. Dentro de este grupo, la agroindustria tuvo la mayor participación, al representar el 43,5 % de las exportaciones totales. Este comportamiento confirma la importancia de los alimentos procesados y productos agrícolas dentro de la relación comercial entre ambos países.
Otros sectores también registraron una presencia significativa. Los productos químicos concentraron el 13,3 % de los envíos, seguidos por los bienes siderometalúrgicos, con el 8,1 %. Las exportaciones de madera representaron el 6,6 %, mientras que los artículos metalmecánicos alcanzaron una participación del 4,8 %.
Algunas actividades experimentaron incrementos superiores al promedio general. El sector siderometalúrgico encabezó el crecimiento, con un aumento del 76,8 % frente al primer semestre del año anterior. La pesca avanzó 46,9 %, los textiles crecieron 34,2 % y la metalmecánica registró una expansión del 13,2 %.
Estos resultados evidencian que la oferta peruana dirigida a República Dominicana va más allá de los productos agrícolas. La participación de bienes industriales, pesqueros, textiles y metalmecánicos contribuye a diversificar las exportaciones y ofrece nuevas alternativas para las empresas interesadas en ingresar al mercado caribeño.
Con el propósito de aprovechar este escenario, instituciones públicas y organizaciones vinculadas con el sector exportador organizarán una misión comercial en Santo Domingo entre el 2 y el 4 de septiembre. La actividad reunirá a empresas peruanas de los sectores agroindustrial, alimentario y de servicios, interesadas en establecer contactos con potenciales compradores.
La delegación promocionará una oferta amplia y diversificada. Entre los productos previstos se encuentran quinua, chía, aceite de oliva, aceitunas, mango, alimentos procesados y snacks saludables. También serán presentados cafés de especialidad, pisco, vinos y diferentes propuestas con valor agregado.
Las frutas frescas tendrán un espacio importante dentro de esta iniciativa. Perú buscará promover mandarinas, limones, arándanos, uvas, paltas y granadas, productos que ya cuentan con reconocimiento internacional por su calidad y que podrían encontrar nuevas oportunidades entre distribuidores, supermercados, hoteles y restaurantes dominicanos.
Otro segmento considerado es el denominado Clean Label, tendencia vinculada con alimentos elaborados con ingredientes fácilmente identificables y composiciones más transparentes. Este tipo de producto responde al interés creciente de los consumidores por conocer el contenido de los alimentos y elegir alternativas percibidas como naturales, simples y confiables.
El atractivo de República Dominicana también está relacionado con sus perspectivas económicas. Se estima que su economía crecerá alrededor del 4,5 % en 2026. A este desempeño se suman la expansión del turismo y la modernización de las cadenas de supermercados, factores que pueden incrementar la demanda de alimentos, bebidas y productos diferenciados.
La agenda comercial incluirá reuniones con importadores, distribuidores y compradores. También se desarrollarán encuentros con representantes del canal HORECA, conformado por hoteles, restaurantes y servicios de alimentación. Este segmento resulta especialmente relevante por la importancia del turismo dentro de la economía dominicana.
Además, las empresas participantes mantendrán acercamientos con organismos reguladores para conocer los requisitos aplicables al ingreso y comercialización de sus productos. El acceso a esta información puede facilitar los procesos de exportación, reducir riesgos y permitir una mejor planificación de las operaciones.
La delegación visitará el Puerto de Caucedo, uno de los principales centros logísticos del Caribe. Durante el recorrido, las empresas podrán conocer su infraestructura, conectividad marítima, rutas disponibles, tiempos de tránsito y servicios de almacenamiento y distribución.
El conocimiento de estas condiciones es fundamental para calcular costos, planificar inventarios y garantizar entregas eficientes. La ubicación estratégica de República Dominicana también puede convertirla en una plataforma para acceder a otros mercados del Caribe.
El acercamiento comercial cuenta con antecedentes de cooperación empresarial. Desde 2023 existen mecanismos destinados a promover misiones de negocios, capacitaciones, intercambio de información y participación conjunta en ferias internacionales.
El desafío será transformar el crecimiento registrado durante el primer semestre en una presencia más amplia y sostenible. Para lograrlo, las empresas peruanas deberán adaptar su oferta, fortalecer sus canales de distribución y establecer relaciones de largo plazo con compradores locales. Estas acciones pueden beneficiar especialmente a las pequeñas y medianas empresas que buscan diversificar destinos y reducir su dependencia de los mercados tradicionales.