Desde el 1 de julio de 2025, Ecuador y China accedan a múltiples beneficios aduaneros, viven un nuevo capítulo en su relación comercial con la entrada en vigor del Acuerdo de Reconocimiento Mutuo (ARM). Este pacto, firmado por las autoridades aduaneras de ambos países en diciembre de 2024, permite que las empresas certificadas como Operador Económico Autorizado (OEA) como parte de una estrategia conjunta para agilizar y asegurar el comercio bilateral.
La figura del OEA se refiere a aquellas compañías que han demostrado a las autoridades aduaneras, en el caso ecuatoriano a la Secretaría Nacional de Aduanas (SENAE), que cumplen altos estándares de seguridad y calidad en sus procesos logísticos. Esta certificación no solo garantiza un cumplimiento normativo, sino que también ofrece ventajas estratégicas a quienes la poseen.
Uno de los principales beneficios aduaneros del ARM es la agilización del despacho de mercancías. Las empresas OEA pueden experimentar una notable reducción en los tiempos de desaduanización, lo cual representa una ventaja competitiva significativa. Por ejemplo, según Magaly Caicedo, presidenta de la Cámara de Comercio Ecuatoriano-China, una inspección física que normalmente tomaría entre una y dos semanas puede resolverse en cuestión de horas gracias a esta certificación.
Este tipo de eficiencia tiene un impacto directo en los costos logísticos. Cuando una carga permanece mucho tiempo en los puertos, las empresas deben pagar diariamente por bodegaje. Con el ARM, ese gasto se reduce considerablemente al poder retirar la carga en menor tiempo. Esto permite que las empresas comercialicen más rápido sus productos y optimicen su flujo de caja.
Actualmente, Ecuador cuenta con 43 empresas y agentes de aduana con certificación OEA, 25 de los cuales obtuvieron este estatus en 2025. En China, la cifra es mucho más alta: 7 029 empresas están certificadas, y 901 de ellas realizaron operaciones de comercio exterior con Ecuador entre enero y mayo del presente año. Esto muestra el interés y dinamismo de ambas economías por fortalecer su relación a través de mecanismos modernos y seguros.
Entre los beneficios aduaneros también se destaca la reducción de inspecciones, prioridad en controles aduaneros y mayor confianza entre operadores y autoridades. Estos elementos son clave en un entorno comercial globalizado, donde la trazabilidad, la transparencia y la rapidez son valores esenciales para mantener la competitividad.
Además, el proceso para obtener la certificación OEA en Ecuador es gratuito y voluntario, lo que permite a más empresas acceder a estos beneficios si cumplen con los requisitos. El Gobierno ecuatoriano ha manifestado su intención de seguir promoviendo este modelo, como parte de su estrategia para posicionar al país como un socio comercial confiable a nivel internacional.
Este acuerdo se suma al Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Ecuador y China, que entró en vigencia en mayo de 2024. Juntos, el TLC y el ARM conforman un ecosistema normativo favorable para el crecimiento del comercio bilateral, en especial para productos ecuatorianos que buscan ingresar con mayor facilidad al competitivo mercado asiático.
Los beneficios aduaneros del ARM no solo representan ahorros y eficiencia para las empresas, sino que también generan un entorno más predecible y confiable para las inversiones. En un mundo donde las cadenas de suministro deben ser resilientes y rápidas, este tipo de acuerdos son una herramienta clave para fortalecer el comercio exterior de forma sostenible y segura.
Con el ARM en marcha, Ecuador da un paso firme hacia la modernización de su sistema aduanero, afianzando su relación con China y ofreciendo nuevas oportunidades para las empresas locales que apuestan por la internacionalización. Los beneficios aduaneros no son solo una ventaja logística, sino una palanca de desarrollo para el sector exportador del país.